Los sentenciados a 15 años son la pareja conformada por el temible “Foreman” César Raúl Vargas Flores y  Debbie Ingrid Chalco Oroz, mujer que en la intervención llegó a tragar la droga que tenía en su poder. Con idéntica pena también fueron condenados Raúl Sotomayor Vargas y Carlos Mendeshth Fernández Mamaní (a) “Chango”.

Más severa fue la condena impuesta a Yerard Leandro Palma Mamaní quien recibió de la sala conformada por los jueces Castelo, Blas y Ttito, 22 años de pena privativa de la libertad.

Sin embargo dos de los implicados, Javier Adolfo Quispe Ugarte (a) “Ruky” y Leonardo Sotomayor Vargas (a) “Palo” fueron absueltos pero la fiscalía apeló para que se revoque  y sean sentenciados.

Esta banda, que también era integrada por policías, tenía ramificaciones en la capital de la República, precisamente operaban en Villa El Salvador y tenían sendas requisitorias por lo que fue preciso el arribo de efectivos de Lima, quienes en coordinación con sus pares cusqueños lograron desbaratarlos y capturarlos el año 2015.

Desde años atrás César Raúl Vargas Flores “Foreman”, que en Lima fue miembro de una de las barras bravas del Club Universitario de Deportes, radicaba en Cusco y como negocio de fachada abrió el restaurante conocido como “El Buen Culantro”, ubicado en la calle Almagro del distrito de San Sebastián.

“Foreman” abastecía la droga mientras que su pareja  Debbie Ingrid Chalco Oroz hacía la entrega a los consumidores y microcomercializadores, ella en el momento de la captura llegó incluso a tragar la droga que tenía en su poder. El resto de la banda se dedicaba a vender la droga por las calles Procuradores y Tecsecocha, las distribuían también en discotecas y cometían asaltos y robos. Como tenían vínculos policiales estaban informados de los operativos y fácilmente frustraban las diligencias.

" />
siguenos en facebook siguenos en Google+ siguenos en Twitter
VIERNES, 16 DE November DEL 2018 Ultima Actualizacion 6:02PM

Sentenciaron a 15 y 22 años de cárcel a temible banda “Los Lacras del Cusco”

2018-09-10 20:16:52

Hasta el año 2015 eran los principales abastecedores de droga en centro histórico y discotecas de la ciudad

Los integrantes de la organización criminal “Los Lacras del Cusco", dedicados a la comercialización de droga, robo, asaltos, sicariato  y tenencia ilegal de armas, quienes se hallaban con prisión preventiva desde el 2015 en la cárcel de Qenccoro, fueron por fin sentenciados a 15 y 22 años respectivamente de Pena Privativa de Libertad efectiva; pero dos de sus integrantes fueron absueltos y la fiscalía apeló esta decisión.

Los sentenciados a 15 años son la pareja conformada por el temible “Foreman” César Raúl Vargas Flores y  Debbie Ingrid Chalco Oroz, mujer que en la intervención llegó a tragar la droga que tenía en su poder. Con idéntica pena también fueron condenados Raúl Sotomayor Vargas y Carlos Mendeshth Fernández Mamaní (a) “Chango”.

Más severa fue la condena impuesta a Yerard Leandro Palma Mamaní quien recibió de la sala conformada por los jueces Castelo, Blas y Ttito, 22 años de pena privativa de la libertad.

Sin embargo dos de los implicados, Javier Adolfo Quispe Ugarte (a) “Ruky” y Leonardo Sotomayor Vargas (a) “Palo” fueron absueltos pero la fiscalía apeló para que se revoque  y sean sentenciados.

Esta banda, que también era integrada por policías, tenía ramificaciones en la capital de la República, precisamente operaban en Villa El Salvador y tenían sendas requisitorias por lo que fue preciso el arribo de efectivos de Lima, quienes en coordinación con sus pares cusqueños lograron desbaratarlos y capturarlos el año 2015.

Desde años atrás César Raúl Vargas Flores “Foreman”, que en Lima fue miembro de una de las barras bravas del Club Universitario de Deportes, radicaba en Cusco y como negocio de fachada abrió el restaurante conocido como “El Buen Culantro”, ubicado en la calle Almagro del distrito de San Sebastián.

“Foreman” abastecía la droga mientras que su pareja  Debbie Ingrid Chalco Oroz hacía la entrega a los consumidores y microcomercializadores, ella en el momento de la captura llegó incluso a tragar la droga que tenía en su poder. El resto de la banda se dedicaba a vender la droga por las calles Procuradores y Tecsecocha, las distribuían también en discotecas y cometían asaltos y robos. Como tenían vínculos policiales estaban informados de los operativos y fácilmente frustraban las diligencias.

MAS NOTICIAS